Hay pocas cosas que confieren al niño tan visiblemente el status de mayor como dormir en una cama grande. Para que no viva este tránsito como algo negativo, debemos motivarle y animarle con el cambio. Una buena idea, por ejemplo, es dejar que elija el cubrecama y las sábanas y, si además se cambia de habitación, será bueno decorarla a su gusto y con sus juguetes. Lo que sà hay que saber es que el paso de la cuna a la cama no deberÃa coincidir con otras novedades, como el comienzo del jardÃn, la introducción de la pelela, una enfermedad, una mudanza o, por supuesto, el nacimiento de un hermanito.
Durante los primeros meses, es conveniente colocar un protector para impedir que se caiga al suelo, especialmente si se trata de una litera o de una cama más alta de lo normal.
Hay que tener en cuenta que el niño puede levantarse solo y salir de la cama sin ayuda. Por eso, habrá que extremar las precauciones, teniendo en cuenta que puede deambular libremente.
Por supuesto, el ritual de buenas noches al que el niño está acostumbrado, se mantendrá también en la nueva cama. Y el osito de toda la vida participará naturalmente en el traslado. Quizá incluso podamos elegir algún dÃa especial para asÃ, poder celebrar el gran acontecimiento. Asà festejado, el cambio de la cuna a la cama no será un problema, sino un hito feliz en el camino de nuestro hijo para hacerse, definitivamente, mayor.
Mi hija de 3 años 2 meses dejo la cuna a los 7 meses. No tubimos ningun inconvenientes en el cambio (quizas era muy chiquita).
Lo hicimos nada mas que por necesidad pues en la cuna empezo a pararce cuando despertaba y me daba terror que se volteara y cayera al suelo.
Tengo una bebe de 10 meses que si Dios lo permite a fin de noviembre la ponemos en cama, ya ha dormido en la cama de su hermanita y tambien a sido sin complicaciones.