Queridas amigas de Mundomamá:
Les voy a contar una historia personal, y entenderán porque ser “Siempre Madre” es lo que llena mi vida. Hace un par se semanas atrás, fui con mis dos hijas a una plaza que queda muy cerca de casa. Las tres llevamos nuestras bicicletas. Dimos un par de vueltas, y luego nos detuvimos a descansar y nos sentamos en una banca.
Frente a nosotros, en otra banca había un grupo de abuelitos, que cruzan a la plaza todos los días, pues son parte de un asilo que hay. Ellos se sientan, conversan y tiran migas a las palomas. Mi hija menor, Isidora (de 6 años), me preguntó ¿por qué ellos siempre hacen lo mismo?, y yo le respondí, “porque en eso se entretienen, viven en esa casa grande que esta allá al frente”. Ella me miró con sus hermosos ojos y me dijo “¿y por qué no vienen a andar en bicicleta con su familia?”. Yo le respondí: “porque ellos no viven con su familia y además ya son muy mayores”. Ella sorprendida por mi respuesta me dijo: “mamá, no te preocupes, porque nosotras con mi hermana Camila siempre vamos a vivir contigo”.
Mis ojos se llenaron de lágrimas de la emoción que me hizo sentir por su inocente respuesta. Entonces nuevamente me miró y me dijo “mamá no llores, si además de vivir contigo, también siempre te vamos a traer a la plaza a andar en bicicleta, inclusive, cuando seas viejita como ellos”. Yo casi muero de la emoción, y el amor por mis hijas me desborda cada día un poco más.
He contado desde ese día mi “momento mágico vivido” a todos mis seres cercanos, simplemente para transmitir que muchas veces nos ahogamos en vasos de agua con cosas sin importancia, y que la maravilla de ser “Siempre Madre” es día a día.
Cinthya Herrada Hurtado

El 1 de julio fue un gran día para todas las madres de nuestro país. La Reforma Previsional incorporó un beneficio que se otorgará a todas las mujeres, hayan o no contribuido al sistema de pensiones durante su vida activa, y que cumplan con los requisitos correspondientes. Desde principios de este mes comenzó a entregarse el llamado “bono por hijo”, que consiste en un pago por cada hijo vivo o adoptado, entregado por el Estado a todas las mujeres chilenas, sin importar su condición social y sólo por el hecho de ser madres.
Este es el primero de una serie de artículos que exploran la sexualidad y su lugar en la maternidad. Se invita también consultas, preguntas, y sugerencias de otros temas para artículos en el futuro.