José Tomás Sauvalle, Francisco Garcña de la Huerta, y Cristián Biehl son tres amigos que siempre que iban a un restaurante tenñan el mismo problema: no hallaban qué darle de comer a sus hijos. “Siempre tenñamos que pedir que nos calentaran los colados”, explica José Tomás Sauvalle. La necesidad se transformó en una necesidad de negocio. “Creamos una solución para niños de entre 6 meses y 3 años que no son considerados en las cartas de los restaurantes”, dice Francisco Garcña de la Huerta.
El servicio consiste en una carta de colados y prepicados con cuatro opciones: carne con pastas, pollo con papas, papas con arroz y garbanzos con acelgas y quinoa. El colado se conserva congelado y al pedirlo se calienta. Además al niño se le entrega un individual con figuras de animales y lápices de colores para que los pinte.
“Para nosotros es una gran solución porque no tenñamos qué ofrecerle a niños de esa edad”, dijo Carola Correa, del restaurante Raúl Correa y Familia. El servicio podrña costar entre $2.590 y $2.990.