“Tenga en cuenta que las vacunas pueden darle un poco de fiebre, dentro de un rato déle un poco de paracetamol para evitar que le suba”.
Esta frase ha sido pronunciada cientos de veces por pediatras y enfermeros/as, siempre con la mejor intención del mundo (también yo lo he dicho en alguna ocasión como tratamiento del dolor), con la intención de evitar las molestias que las vacunas pueden llegar a ocasionar en los bebés y niños.
Ahora se demuestra, sin embargo, que la administración de paracetamol como tratamiento preventivo reduce la respuesta inmune de las vacunas.
¿Quién no ha tomado paracetamol para un dolor de cabeza, bajar la fiebre y aliviar un dolor muscular? Es uno de los analgésicos más utilizados por los chilenos y, si bien es considerado un medicamento seguro, su ingesta en dosis superiores a las recomendadas puede provocar una falla hepática e, incluso, la muerte. Según los registros oficiales, cada año se registran cerca de 300 intoxicaciones por esta causa y la mitad de los afectados son niños.